Cuando el agua huye de las ecuaciones
Cuando el agua huye de las ecuaciones El Problema del Milenio de Stokes y Navier, la cavitación y el riego agrícola Artículo de divulgación — Septiembre de 2026 Hay algo inquietante en escribir la palabra "agua" dentro de una fórmula. El agua moja, corre, se evapora, se hunde; el agua de la lluvia tiene olor y la del río tiene memoria. Y sin embargo, durante dos siglos, físicos e ingenieros hemos intentado que toda esa rabia azul obedezca a un par de ecuaciones con apellidos: Navier y Stokes. Son las mismas ecuaciones que describieron el humo de una taza de café, las que predicen el clima, las que diseñan aviones y, también, las que deciden si el agua llega o no al último gotero de un lote de flores en la Sabana de Bogotá. En el año 2000, el Instituto Clay ofreció un millón de dólares por cada uno de los siete "Problemas del Milenio". Uno de ellos pregunta, en esencia, si esas ecuaciones son honestas: si un fluido que empieza tranquilo puede, de pron...